El escritor (la inspiración)...Sartre 1947.

En 1947 Jean Paul Sartre escribe ¿Qué es la literatura? después de la Segunda Guerra Mundial y de la ocupación Nazi de Francia, en esos años ya se empezaba a reflexionar sobre la literatura comprometida, donde el Estado pagaba como si fuera un mecenas mediciano a personas ágiles con el uso del lenguaje y las palabras para darle a los lectores un tipo de literatura que les hiciera creer que lo realizado por el Estado estaba bien, a manera de resistencia y liberación Sartre escribe este libro para responder estas preguntas ¿Qué es escribir? ¿por qué se escribe? ¿para quién?.

Una de las primeras preguntas que se formula Sartre es ¿Qué es un escritor? responde con lo siguiente "el escritor no prevé ni conjetura proyecta con frecuencia, se espera; espera, como se dice, la inspiración. Pero no se espera a sí mismo como se espera a los demás; sí vacila, sabe que el porvenir no está labrado, que es él mismo quien tiene que labrarlo, y, si ignora todavía que va a ser, es sencillamente que todavía ha pensado en ello, que no lo ha decidido; entonces, el futuro del lector son  doscientas páginas llenas de palabras que le separan del fin."

"El escritor de hoy , dicen, no debe ocuparse en modo alguno de los asuntos temporales; tampoco de alinear palabras sin significado ni buscar únicamente la belleza en las frases y las imágenes: su función consiste en entregar mensajes a los lectores."

No es verdad, pues, que se escriba para uno mismo: sería el mayor de los fracasos; al proyectar las emociones sobre el papel, apenas se lograría procurarles una lánguida prolongación. El acto creador no es más un momento incompleto y abstracto de la producción de una obra.

Si estamos un poco versados en psicoanálisis, nuestro placer será completo: explicaremos el contrato social con el complejo de Edipo y el espíritu de las leyes con el complejo de inferioridad; es decir, disfrutaremos plenamente de la reconocida superioridad que tienen los perros vivos sobre los leones muertos. Cuando un libro ofrece así pensamientos que no tienen la apariencia de razones más que fundirse bajo la mirada y reducirse a latidos del corazón, cuando la enseñanza que se puede obtener de él es radicalmente distinta de la que el autor quiso proporcionar se da al libro el nombre de mensaje.


Comentarios

Entradas populares