Los libros frecuentados (pateados)

Un testimonio de Isócrates no deja dudas acerca de la distinción semántica anagignoskein/diecseime, oponiendo los oradores <<que leen superficialmente>> el discurso a <<aquellos que en cambio lo recorren todo él atentamente>>. En ese mismo contexto aparece por primera vez con el uso del verbo pateo por medio, la imagen del libro <<frecuentado>> continuamente (literalmente <<pateado>>), o sea, leído y releído muchas veces. (Historia de la lectura 2011, p.34)

Tengo un libro en especial que lo he pateado desde que lo compre al menos hasta ahora unas ocho veces, se llama "pequeño tratado sobre la paz del corazón" de Jaques Philippe, es un libro que solo el leerlo tiene una gran magia transmite tranquilidad, como si las palabras tuvieran vida propia te va llevando a un estado de paz.

"Nuestras palabras no son, entiéndanlo bien, una invitación a la pereza y a la inactividad. Son una invitación a actuar, incluso a actuar intensamente a veces, pero bajo el impulso del Espíritu de Dios, que es un espíritu dulce y pacífico. Y no en ese espíritu de inquietud, de agitación, de prisa excesiva, que a menudo es el nuestro. Nuestro celo, aun por Dios, está a veces mal iluminado. San Vicente de Paul, a quien nadie puede acusar de pereza, decía: "El bien que Dios hace se hace por sí solo, casi sin que nos demos cuenta. Debemos ser más pacientes que actuantes." (Pequeño tratado sobre la paz del corazón, p.11)

Espero que tengan algún libro que pateen de vez en cuando, que les cause esa sensación de paz, tranquilidad y alegría, es bonito observar como el libro se va desgastando del uso que le damos ya que una vez que inicies a repatearlo, ya no lo tomas con delicadeza, como cuando compras un libro y no quieres que le pase nada, por su uso se vuelve como un instrumento que le llevas a todas partes, porque sientes la necesidad de tener paz.






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